Desde su estreno en 2002, La Academia se convirtió en uno de los realities musicales más exitosos de la televisión mexicana. El programa no solo lanzó al estrellato a figuras como Carlos Rivera, Yuridia y Yahir, sino que también marcó la vida de decenas de jóvenes que soñaban con triunfar en la música.
Sin embargo, detrás de los reflectores y los aplausos, la historia del programa también ha estado atravesada por momentos de profundo dolor.
A lo largo de más de dos décadas, varios exalumnos han fallecido en circunstancias que conmocionaron tanto a sus compañeros como al público. Sus historias permanecen en la memoria colectiva como parte del legado humano del reality.
Héctor Zamorano
Héctor Zamorano formó parte de la primera generación de La Academia, la más recordada por el impacto cultural que tuvo en la televisión mexicana. Aunque fue el primer eliminado de aquella edición, logró abrirse camino en la música y posteriormente trabajó como locutor.
Con el paso de los años, Zamorano habló abiertamente sobre los retos emocionales que enfrentó tras su paso por el programa, incluyendo episodios de depresión que compartía con honestidad en redes sociales.
El 24 de febrero de 2026 se confirmó su fallecimiento a los 47 años. Aunque no se dieron a conocer causas oficiales, la noticia generó una ola de mensajes de despedida por parte de excompañeros y seguidores.
Hiromi Hayakawa
Hiromi, integrante de la tercera generación, es uno de los casos más dolorosos en la historia del reality. Su talento la llevó a consolidar una carrera en teatro musical, participando en producciones como Avenida Q y Mentiras, además de proyectos televisivos.
En septiembre de 2017, cuando se encontraba en el octavo mes de embarazo, fue hospitalizada de emergencia. Su hija Julieta perdió la vida antes de nacer y horas después, Hiromi falleció tras complicaciones médicas derivadas del síndrome de HELLP, una variante grave de la preeclampsia.
Tenía apenas 34 años. Su partida conmocionó al medio artístico y dejó una profunda huella en el público.
Edu del Prado
Edu del Prado, participante de La Academia Bicentenario, destacó por su potente voz y carisma. Obtuvo el sexto lugar en su generación y posteriormente buscó oportunidades en Europa, participando incluso en concursos internacionales como La Voz Francia.
En 2018, el cantante falleció en Valencia, España, a los 40 años. De acuerdo con su familia, una neumonía agravada por una infección provocó su muerte. La noticia sorprendió a sus seguidores y compañeros, quienes recordaron su disciplina y pasión por la música.
Eduardo "Lolo" Jiménez
También perteneciente a la generación Bicentenario, Eduardo "Lolo" Jiménez encontró en el teatro musical una plataforma para desarrollarse tras su paso por el reality. Colaboró con importantes compañías de producción y se desempeñó como maestro de artes escénicas.
En 2021, durante la pandemia de COVID-19, fue hospitalizado por complicaciones derivadas del virus y finalmente perdió la vida. Su fallecimiento evidenció el fuerte impacto que la emergencia sanitaria tuvo en la comunidad artística.
Otros episodios que marcaron el programa
Si bien no todos los casos corresponden directamente a exalumnos fallecidos por causas personales, el entorno de La Academia también ha estado marcado por tragedias familiares que impactaron profundamente a sus participantes.
Uno de los casos más mediáticos fue el de Fátima Molina, integrante de la sexta generación, quien enfrentó en 2019 la muerte de sus padres en un episodio de violencia doméstica en Guadalajara.
Aunque ella no falleció, el suceso marcó su vida y su carrera, convirtiéndose en uno de los capítulos más dolorosos vinculados al reality.

