El exfutbolista francés Mikaël Silvestre, miembro de la Comisión de Jugadores de la FIFA, indicó este miércoles que tratarán de sancionar a aquellos jugadores que "hablen y se tapen la boca", en relación a los presuntos insultos racistas proferidos por el argentino Gianluca Prestianni al brasileño Vinícius Júnior durante el Benfica-Real Madrid.
Tras lo acontecido el martes en el encuentro de dieciseisavos de final de la Liga de Campeones en el Estadio Da Luz de Lisboa, arbitrado por su compatriota François Letexier, Silvestre aclaró que sólo buscarán sanciones para aquellos casos de "odio" entre rivales, nunca para instrucciones tácticas o discusiones informales entre compañeros del mismo equipo que se tapen la boca.
"Estamos tratando de encontrar formas de sancionar a los jugadores que hablan y se tapan la boca. Una cosa es hablar de táctica con tus compañeros o tener una discusión informal, pero claramente había odio entre los jugadores, especialmente de uno a otro. Tal vez necesitamos sancionar este tipo de comportamiento, ya sea que te pongas las manos delante de la boca o que te cubras con tu camiseta como lo hizo Prestianni", afirmó Silvestre durante una videoconferencia en directo con SkySports.
Un proceso en progreso
También habló que se trata de un proceso "en progreso" para el que se necesita tiempo y conversaciones con los árbitros, y se quejó de que no hubiese un anuncio en las pantallas gigantes del estadio para que el público fuese consciente de lo que estaba ocurriendo: "Tenemos que hacer que todo el mundo sea consciente, incluidos los que están en el estadio, y el árbitro debería haber podido hablar claramente sobre lo que estaba sucediendo".
Respecto a una posible sanción al futbolista del Benfica, reconoció que es difícil recabar pruebas por parte del árbitro, así como actuar de una manera rápida por la inmediatez del partido de vuelta, que se jugará en el Santiago Bernabéu el próximo 25 de febrero.
La UEFA confirmó este miércoles que ha designado a un inspector de ética y disciplina para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio producidas en el partido. Su presidente, Gianni Infantino, criticó los presuntos insultos racistas y admitió estar "en shock y entristecido" y sentenció que "no hay espacio para el racismo" en el fútbol.
Asimismo, la Autoridad para la Prevención y la Lucha contra la Violencia en el Deporte (APCVD), dependiente del Gobierno de Portugal, también anunció la apertura de una investigación para verificar si realmente se cometió alguna infracción durante el careo entre los dos futbolistas.
*Información EFE.

