El árbitro guatemalteco Walter López vivió una jornada especial en la reapertura del Estadio Azteca, donde dirigió el amistoso internacional entre Selección de México y Selección de Portugal. El encuentro, que finalizó con un empate sin goles, también tuvo un matiz familiar, ya que su hermano Bryan López fungió como cuarto árbitro, marcando un hecho significativo para el arbitraje chapín en un escenario de talla mundial.
En lo estrictamente futbolístico, México resistió el empuje de un conjunto portugués que se mostró superior en varios pasajes del encuentro. Dirigidos por Roberto Martínez, los europeos dominaron de mediocampo hacia adelante, generando peligro constante, aunque sin la precisión necesaria para reflejar su dominio en el marcador. Por su parte, el cuadro local, bajo el mando de Javier Aguirre, apostó por el orden defensivo y la resistencia ante un rival de jerarquía.
México y Portugal empatan sin goles
Las acciones más claras del primer tiempo fueron para Portugal. Al minuto 12, Bruno Fernandes estuvo cerca de abrir el marcador, pero el guardameta José Raúl Rangel reaccionó a tiempo para evitar la caída de su arco. Más adelante, al 26, Gonçalo Ramos estrelló un remate en el poste, mientras que en el cierre del primer tiempo, Samuel Costa probó desde fuera del área sin éxito. La posesión favoreció a los visitantes con un claro 61-39, reflejando su control del juego.
En la segunda mitad, el ritmo aumentó con múltiples cambios, pero las ocasiones claras escasearon. Portugal, liderado en el mediocampo por Vitinha, mantuvo la presión, aunque México logró sostener el empate. La oportunidad más peligrosa para el Tri llegó al minuto 80, cuando Armando González estuvo cerca de marcar con un cabezazo tras asistencia de Julián Quiñones, obligando a una intervención clave de Rui Silva.
Sin embargo, el partido también estuvo marcado por la polémica. El tradicional grito inapropiado de la afición mexicana se hizo presente, sin que se aplicara el protocolo correspondiente. Esto generó críticas hacia Walter López, especialmente del periodista Heriberto Murrieta, quien señaló: "El árbitro guatemalteco Walter López se hizo el desentendido ante el grito homofóbico lanzado, increíblemente, hacia el portero mexicano Rangel. El Estadio Azteca, mañosamente, puso música en repetidas ocasiones para encubrir la exclamación". Más allá de la controversia, el duelo sirvió como preparación para ambos equipos: Portugal continuará su gira enfrentando a Estados Unidos, mientras México se medirá ante Bélgica en su siguiente compromiso.

