Efecto rebote en dietas: ¿puede ser beneficioso para tu salud?
-
Salud

Sorprendente hallazgo: efecto rebote en dietas podría ser beneficioso para la salud

Un estudio de la Universidad Ben-Gurion revela que el efecto yo-yo en dietas puede ofrecer beneficios metabólicos a largo plazo, mejorando la sensibilidad a insulina y reduciendo grasa visceral.

Compartir:
Dieta y ejercicio, Pixabay
Dieta y ejercicio / FOTO: Pixabay

Un reciente estudio internacional pone en entredicho la idea de que el efecto rebote en las dietas sea solo negativo. Según nuevas investigaciones, los ciclos de pérdida y recuperación de peso pueden traer beneficios metabólicos a largo plazo. Investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Néguev, en Israel, hallaron que repetir periodos de adelgazamiento y posterior aumento de peso puede ayudar a reducir la grasa visceral y mejorar indicadores claves relacionados con la salud metabólica.

Habitualmente, especialistas consideran el efecto yo-yo —perder y recuperar peso tras una dieta— como una señal de fracaso y un riesgo para el bienestar cardiometabólico. Sin embargo, los últimos hallazgos indican que quienes participan varias veces en programas estructurados para bajar de peso logran mejoras persistentes en su metabolismo, incluso si terminan recuperando peso. Los resultados señalan que, aunque la variabilidad de peso es vista como perjudicial, la repetición de estos esfuerzos fortalece la sensibilidad a la insulina y favorece un perfil lipídico saludable.

Nuevas perspectivas sobre el efecto yo-yo

El equipo israelí analizó datos de ensayos clínicos con cerca de 500 participantes seguidos por hasta 10 años. En dos estudios principales, CENTRAL y DIRECT-PLUS, evaluaron la evolución de la grasa abdominal mediante resonancias magnéticas antes y después de cada intervención dietética.

Algunos voluntarios formaron parte de ambos ensayos. Quienes se sumaron más de una vez, aunque empezaron con un índice de masa corporal similar, mostraron menos grasa visceral y mejores marcadores metabólicos al iniciar la segunda ronda respecto al comienzo de la primera. Las mejoras —sensibilidad a la insulina y perfil lipídico— oscilaron entre el 15 y el 25%. Mientras que la pérdida de peso en la segunda intervención fue menor, los beneficios metabólicos se sostuvieron a largo plazo. Incluso cinco años después, los reincidentes en programas obtuvieron mejores resultados que quienes solo intentaron una vez.

El sorprendente poder adictivo del queso: ¿Por qué este alimento provoca placer y afecta el autocontrol?

El consumo de queso, rico en grasas y caseína, puede activar el sistema de recompensa del cerebro, fomentando su deseo de ingesta y potencial adicción. Estudios indican que 50 gramos diarios podrían proteger contra la demencia.

Memoria metabólica: más allá de la báscula

Este fenómeno, catalogado como "memoria cardiometabólica", sugiere que el cuerpo puede mantener respuestas metabólicas adecuadas incluso cuando el peso perdido regresa. No está vinculado a la fuerza de voluntad, sino a cambios fisiológicos que el cuerpo conserva tras varios intentos de perder peso.

Estudios complementarios en revistas científicas como Nature ya habían descrito el proceso. La obesidad genera modificaciones epigenéticas en las células adiposas, que persisten después de adelgazar y pueden influir en la tendencia al rebote. A pesar de desconocerse cuánto dura esta "memoria" en las células grasas, algunos expertos estiman su renovación en aproximadamente una década.

Implicancias para los tratamientos

Especialistas como Virginia Busnelli insisten en el enfoque integral de los tratamientos. La pérdida de peso involucra mucho más que dieta y ejercicio: también intervienen procesos a nivel celular y molecular. Para el éxito duradero, los programas de reducción de peso deberían priorizar estrategias multidimensionales y prolongadas en el tiempo.

La profesora Iris Shai, líder del estudio en la Universidad Reichman, afirma que la visión dominante sobre la obesidad necesita revisarse. Recomienda no juzgar el éxito dietético solo por el número en la balanza, sino por la mejora en la grasa visceral y los marcadores metabólicos clave. Hadar Klein, coautor, subraya: "Aunque se recupere peso, la salud cardiometabólica puede seguir en ascenso gracias a esta memoria metabólica acumulativa".

Metodología robusta y colaboración internacional

Los ensayos controlados y aleatorizados se basaron en una dieta mediterránea y actividad física, comparados con intervenciones convencionales. El seguimiento incluyó resonancias y análisis de biomarcadores durante periodos de cinco a diez años. La investigación contó con la colaboración de instituciones de Israel, Alemania, Suiza, España, Suecia y Estados Unidos. Todos los procesos fueron financiados de manera independiente, sin intervención de los patrocinadores en el diseño ni difusión de los resultados.

Repetir esfuerzos para bajar de peso en programas estructurados permite mejoras objetivas en el metabolismo y la composición corporal, beneficios que se mantienen incluso si el peso vuelve parcialmente. Así, la evidencia desafía la antigua percepción negativa del efecto yo-yo y resalta el valor de mirar más allá del simple peso corporal.

Artículos Relacionados