Marruecos afronta este miércoles su último partido de la fase de grupos del Mundial 2026 con el objetivo de asegurar no solo la clasificación a los dieciseisavos de final, sino también el primer puesto del Grupo C, con Ismael Saibari como gran referencia ofensiva del equipo.
El conjunto dirigido por Walid Regragui llega a la jornada decisiva igualado a cuatro puntos con Brasil, aunque con peor diferencia de goles, lo que obliga a los africanos a ganar a Haití y esperar el resultado del duelo entre brasileños y escoceses.
El atacante Ismael Saibari, nacido en Terrassa y en pleno crecimiento como figura internacional, ha sido determinante en el torneo: ha marcado los dos goles de Marruecos en la fase de grupos, ambos en partidos clave ante rivales directos.
El primero llegó ante Brasil, en el empate 1-1, mientras que el segundo fue suficiente para derrotar a Escocia por la mínima diferencia. Su eficacia ha convertido al jugador del PSV Eindhoven en el principal argumento ofensivo de un equipo que aspira a repetir o mejorar su histórica actuación en Catar 2022, cuando alcanzó las semifinales.
Marruecos, sin embargo, no depende únicamente de sí mismo para terminar como líder. Una victoria ante Haití es obligatoria, pero el primer puesto también está condicionado por lo que ocurra en el encuentro entre Brasil y Escocia, que se disputa en paralelo a más de mil kilómetros de distancia.
El valor del liderato no es menor, ya que definirá el cruce en los dieciseisavos de final, donde esperan selecciones como Países Bajos, Suecia o Japón, procedentes del Grupo F.
El empate, en cambio, garantizaría la clasificación de Marruecos sin depender de otros resultados, confirmando un rendimiento sólido en la fase de grupos.
Saibari, de 25 años, atraviesa un momento de crecimiento tanto en su selección como en su carrera de clubes, con un rendimiento destacado en la Eredivisie y proyección hacia el futbol de élite europeo, con el Bayern de Múnich entre los clubes interesados.
El atacante ha firmado una temporada de alto nivel con el PSV Eindhoven, consolidándose como una de las piezas más productivas del equipo neerlandés y como una de las promesas ofensivas del futbol europeo.
Enfrente estará Haití, ya eliminada del torneo y sin opciones de clasificación. El conjunto caribeño regresa a un Mundial tras su histórica participación de 1974, y llega al cierre del grupo sin puntos, con dos derrotas ante Brasil y Escocia.
Con el panorama definido en la parte baja de la clasificación, Marruecos buscará cerrar la fase de grupos con autoridad y prolongar su condición de uno de los equipos más competitivos del torneo. Con información de EFE


