La presencia de Tyler Bindon con la selección de Nueva Zelanda en el Mundial 2026 ha quedado registrada como un hecho histórico, al convertirse junto a su madre, Jenny Bindon, en la primera pareja madre e hijo en disputar las dos máximas competiciones organizadas por la FIFA: la Copa Mundial masculina y la Copa Mundial femenina.
El hito se produjo durante el torneo disputado en Estados Unidos, Canadá y México, en el que Nueva Zelanda se midió a Irán en el Estadio de Los Ángeles. En ese encuentro, Tyler Bindon ingresó al terreno de juego en el minuto 92, sustituyendo a Marko Stamenić, en un partido que finalizó con empate 2-2.
Mientras tanto, Jenny Bindon seguía el partido desde las gradas, consolidando junto a su hijo un registro sin precedentes dentro del futbol internacional.
Hasta ahora, no se había documentado un caso de este tipo en la historia de la FIFA, lo que convierte a los Bindon en la primera pareja madre-hijo con participación en los máximos torneos del fútbol mundial en distintas ramas.
Tras el empate ante Irán, Tyler se reunió con su madre en el estadio y ambos posaron para una fotografía que posteriormente se viralizó en redes sociales y fue difundida por diversos medios internacionales, reforzando el impacto global de la historia.
El propio futbolista destacó la influencia de su madre en su desarrollo deportivo y el valor emocional del momento vivido: "Mi madre fue una gran inspiración".
"Pasaba el tiempo en sus entrenamientos, por lo que he crecido en el mundo del fútbol y estoy muy agradecido de que haya sido así. Como vives en ese ambiente desde muy pequeño, no conoces otra cosa. Por eso, siempre quise seguir en él, y ahora que estoy aquí con la selección me parece una gesta muy especial. Ver a mi madre en las gradas es fantástico. Cuando fui junto a ella después del partido y vi su sonrisa, comprendí que juntos habíamos conseguido algo realmente único, que nadie más había hecho en el mundo", añadió.
En la misma línea, Jenny destacó el significado familiar del logro y el cierre de un ciclo compartido dentro del futbol.
"Es un logro tremendo para nuestra familia. No lo habíamos planeado, pero es grandioso pasar a la historia. Ver a Taylor en el Mundial representa la culminación de un ciclo. Nos dimos cuenta de que llegaría lejos desde que tenía dos años y jugaba al balón con mis compañeras", expresó.
Con este hecho, la familia Bindon queda inscrita en los registros históricos de la FIFA como el primer caso documentado de madre e hijo con participación en distintos Mundiales, un hito sin precedentes en la historia del futbol internacional.


