La selección de Noruega volvió a solicitar un cargamento de pescado durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, luego de consumir gran parte de las provisiones que llevó desde su país al inicio del torneo. La decisión busca mantener la alimentación habitual de los futbolistas y evitar cambios que puedan afectar su rendimiento en la fase decisiva de la competencia.
Cuando la delegación aterrizó en Estados Unidos llevó un cargamento de 580 kilogramos de alimentos, destinado a abastecer al equipo durante las primeras semanas del campeonato. Entre los productos enviados había 300 kilos de salmón y trucha, 100 kilos de fletán y cerca de 200 kilos de quesos tradicionales, como Jarlsberg y queso marrón, todos transportados hasta la concentración en Greensboro, Carolina del Norte.
Tras asegurar su clasificación a los octavos de final, las reservas comenzaron a disminuir y la federación noruega decidió solicitar un nuevo envío de pescado para garantizar que los jugadores mantengan la misma dieta durante el resto del Mundial.
¿Señal de desconfianza?
La medida provocó comentarios en redes sociales, donde algunos interpretaron el envío como una señal de desconfianza hacia la comida estadounidense. Sin embargo, desde la selección aclararon que ese no es el motivo.
El jefe de cocina del equipo, Aron Espeland, explicó que Noruega también consume productos locales y puso como ejemplo el jugo de naranja que los futbolistas toman cada mañana, preparado con frutas cultivadas en Estados Unidos. Además, la delegación compra frutas, verduras y cereales a proveedores estadounidenses para complementar su alimentación.
La estrategia responde a una práctica común entre selecciones de alto nivel, que buscan mantener hábitos alimenticios constantes durante los torneos. En el caso de Noruega, el objetivo es que figuras como Erling Haaland no sufran molestias digestivas y lleguen en las mejores condiciones físicas y mentales al duelo de cuartos de final frente a Inglaterra.


