José Mourinho tiene claro cuál es el objetivo del Real Madrid para su duelo de este martes ante el Inter de Milán: ganar. El técnico portugués aseguró que, aunque valora el buen juego mostrado por su equipo en la derrota frente al Betis, en esta etapa de la temporada el resultado tiene una importancia mayor. "Quiero ganar. Te puedo decir que quiero jugar bien, pero no quiero jugar bien como contra el Betis y perder. Quiero ganar", afirmó en conferencia de prensa. Mourinho recordó que el conjunto madridista afrontará ocho partidos con la meta de avanzar, aunque insistió en que toda su atención está puesta en el compromiso ante el conjunto italiano.
El entrenador también destacó la manera en la que sus jugadores reaccionaron después del tropiezo en Sevilla. Mourinho explicó que encontró al vestuario afectado inmediatamente después del encuentro, pero que el ánimo fue mejorando con el paso de los días. "Los he visto como me gusta verlos. Muertos en el vestuario en Sevilla después del partido, bastante recuperados en el entrenamiento del domingo y hoy perfectamente normales", comentó. Además, consideró que el análisis posterior al partido reforzó su sensación de que el equipo tuvo un buen desempeño pese a la derrota. "Cada vez que analizábamos el partido que hicimos nos convencemos más de que jugamos bien y que los goles que fallamos es una anormalidad", señaló.
El partido ante el Inter tendrá un significado especial para Mourinho
El partido tendrá además un significado especial para Mourinho por su pasado en el Inter, club al que dirigió entre 2008 y 2010. Sin embargo, el portugués dejó claro que ese vínculo quedará fuera de su cabeza durante los 90 minutos. También se reencontrará con Cristian Chivu, antiguo jugador suyo y actual entrenador del conjunto italiano. "Chivu es uno de los míos, siempre lo será. Le quiero mucho y estoy encantado de que las cosas le vayan bien. Será un placer abrazarle, antes y después del partido, pero durante no me acordaré de que hay un pasado entre nosotros", manifestó Mourinho.
Para este encuentro, el Real Madrid llega condicionado por las ausencias en el centro del campo. Bernardo Silva, Arda Güler y Eduardo Camavinga no estarán disponibles por sanción, mientras que Aurelien Tchouaméni y Thiago Pitarch regresan tras superar sus respectivas lesiones. Esta situación abre la posibilidad de que Trent Alexander-Arnold abandone temporalmente el lateral derecho para ocupar una posición en la medular, aunque Mourinho evitó confirmar cualquier decisión. "No te voy a contestar. Podría estar aquí cinco minutos, pero no te iba a contestar -ríe-. El algoritmo del calendario no sé si hablaba italiano, pero nos ha tocado jugar este partido con esta situación. Tu pregunta es obvia, la esperaba. Tenemos tres, cuatro o cinco opciones, pero al final no te iba a decir nada", sentenció.


