Este 5 de octubre de 2026 la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicaron la invitación a licitación pública para las obras de mejoramiento del Estadio Nacional Doroteo Guamuch Flores. La convocatoria, identificada con la referencia UNDP-GTM00294, se difundió en medios impresos, sitios institucionales y redes sociales, y constituye el paso formal tras concluir la etapa de expresión de interés, en la que participaron diez empresas nacionales e internacionales con experiencia en infraestructura deportiva.
El proceso se estructura en tres lotes independientes: el primero comprende la pista de atletismo y el campo de fútbol; el segundo, las butacas y los trabajos asociados; y el tercero, el sistema de iluminación. Las firmas interesadas pueden ofertar de manera individual o en consorcio por uno, varios o todos los lotes. Los documentos están disponibles en el portal de adquisiciones del PNUD. Las empresas que se registren en el correo [email protected] serán convocadas a una reunión informativa y a una visita guiada al recinto el 21 de octubre de 2026. La evaluación se regirá por los principios del PNUD de mejor valor por el dinero, equidad, integridad, transparencia y competencia internacional efectiva, a cargo de un comité que exige declaraciones de confidencialidad e imparcialidad.
Trabajos del Estadio Nacional están detenidos
Esta licitación llega después de un proceso previo que no se completó. En el segundo semestre de 2024 la CDAG adjudicó a la Constructora y Distribuidora Bremar un contrato por aproximadamente 32,4 millones de quetzales para renovar la pista y la gramilla. Los trabajos iniciaron a comienzos de 2025 con un plazo contractual cercano a los once meses, pero al vencimiento, el 6 de diciembre de 2025, el avance físico rondaba el 29 o 30 por ciento y se habían pagado cerca de 9,5 a 10 millones de quetzales. Dificultades para obtener los materiales comprometidos, ajustes de diseño y una supervisión cuestionada por la Contraloría General de Cuentas llevaron a la rescisión por mutuo acuerdo a inicios de diciembre de 2025, dejando la cancha y la pista en tierra.
Desde entonces el estadio permanece cerrado. Legisladores han documentado el deterioro de los trabajos parciales, la acumulación de agua en el área de juego y la colocación de lonas para proteger lo poco ejecutado. En marzo de 2026 la CDAG y el PNUD suscribieron un convenio y se trasladaron alrededor de 63 millones de quetzales al organismo internacional para una intervención más amplia, que incluye pista certificada, gramilla híbrida, butacas, iluminación LED y maquinaria de mantenimiento. La fase preparatoria, que abarcó diagnósticos técnicos y el sondeo de mercado, se extendió más allá de lo anunciado inicialmente, de modo que la invitación formal solo se publicó en octubre.
Las autoridades mantienen como meta concluir las obras hacia finales de 2027, aunque distintos reportes señalan que los procesos de adjudicación, ejecución y recepción podrían desplazar la reapertura hacia principios de 2028. Mientras tanto, la selección nacional y los atletas locales siguen sin contar con el principal recinto del país, una situación que acumula casi tres años de interrupción desde el inicio de los trabajos fallidos.


