El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club, correspondiente a la octava jornada de LaLiga de España, fue suspendido definitivamente este sábado después de que aficionados del conjunto madrileño lanzaran aviones de papel y pequeños objetos de plástico al terreno de juego. Los incidentes obligaron a interrumpir el partido en dos ocasiones, hasta que las autoridades determinaron que no podía continuar con normalidad.
El compromiso tenía un significado especial para el Rayo, ya que suponía su regreso al Estadio de Vallecas para disputar un partido de Liga después de jugar tres encuentros como local en Butarque, en Leganés, debido a las condiciones de seguridad de su propio recinto. Sin embargo, el esperado retorno quedó marcado por las protestas de la afición, que manifestó su descontento con la gestión del presidente del club, Raúl Martín Presa. La segunda interrupción obligó a los futbolistas a retirarse al túnel de vestuarios, mientras la situación en las gradas impedía reanudar el juego.
Nuevo escándalo en el futbol de España
Los lanzamientos de objetos estuvieron acompañados de cánticos contra el máximo dirigente de la entidad madrileña, con el grito de "¡Presa, vete ya!" como una de las principales consignas de los seguidores. Las manifestaciones reflejan el malestar que una parte de la afición mantiene desde hace meses con la administración de Martín Presa, quien ya ha protagonizado otros episodios de tensión con los hinchas del equipo franjirrojo. La protesta terminó por convertirse en el principal foco de atención de una jornada que debía representar el regreso del Rayo a su estadio.
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Tras la suspensión definitiva, el caso quedará sujeto a la evaluación de los organismos disciplinarios competentes de LaLiga, que deberán determinar las posibles consecuencias para el club local. Entre las sanciones que podrían contemplarse, dependiendo de las circunstancias y de la normativa aplicable, figuran el cierre parcial o total del estadio y otras medidas disciplinarias.
También se ha planteado la posibilidad de una derrota administrativa por 3-0, aunque cualquier resolución dependerá de la decisión oficial. De esta manera, el incidente podría tener repercusiones deportivas y disciplinarias para el Rayo Vallecano, más allá de la interrupción de su regreso a Vallecas.


