El fútbol hondureño vivió una noche de tensión y controversia este sábado, luego de que el encuentro entre Olimpia y Olancho FC, disputado en el Estadio Nacional, terminara suspendido por una protesta del conjunto visitante contra las decisiones arbitrales. Los Potros se negaron a continuar jugando tras considerar que un error en la señalización de una jugada perjudicó sus intereses y permitió que los albos consiguieran el gol del empate.
Olancho FC había tomado la ventaja al minuto 69 gracias a un cabezazo de Óscar Almendarez, pero Olimpia encontró la igualdad al 81', cuando Yustin Arboleda aprovechó un centro de Edwin Rodríguez para enviar el balón al fondo de la portería. Sin embargo, la anotación estuvo rodeada de polémica, debido a que la acción comenzó con un saque de banda que el árbitro Armando Castro concedió equivocadamente al equipo local, cuando la reposición correspondía a los visitantes.
Olancho protestó y abandonó el partido
La molestia de los Potros aumentó al considerar que la jugada debía ser revisada mediante el sistema FVS, aunque la acción no estaba contemplada entre las situaciones que pueden someterse a revisión bajo el reglamento de este mecanismo. La protesta se prolongó durante varios minutos e incluso los integrantes del equipo mantuvieron comunicación telefónica con el presidente del club, Samuel García, mientras se negaban a regresar al terreno de juego para reanudar el compromiso. Finalmente, Olancho no volvió a la cancha y el árbitro central decretó la finalización del encuentro al minuto 90+21.
Ahora, el futuro del partido y las posibles consecuencias de lo sucedido quedaron en manos de las autoridades del fútbol hondureño. La Liga Nacional anunció que dará a conocer su postura oficial el lunes 9 de noviembre de 2026, una vez que cuente con los informes correspondientes. "La Liga Nacional de Fútbol Profesional y su junta directiva dará un comunicado oficial sobre lo ocurrido esta noche en el juego Olimpia vs. Olancho FC", informó el organismo, que también pidió esperar su pronunciamiento institucional antes de emitir conclusiones sobre un episodio que dejó bajo cuestionamiento el arbitraje y terminó empañando el espectáculo.


