La historia de Bubbles, el chimpancé que acompañó a Michael Jackson, ha resurgido con fuerza en 2026, especialmente tras el interés renovado por la vida del artista. Uno de los temas que más ha llamado la atención es la posibilidad de que el cantante le haya dejado una herencia millonaria a su inseparable mascota.
Sin embargo, la realidad es más matizada. Aunque durante años se ha especulado sobre una supuesta fortuna destinada directamente al animal, lo cierto es que no existe evidencia de que Bubbles haya recibido una herencia como tal. Lo que sí está confirmado es que el bienestar del chimpancé ha sido garantizado económicamente a través del patrimonio del artista.
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Bubbles fue adoptado por Michael Jackson en la década de los 80 y rápidamente se convirtió en una figura mediática, acompañándolo en giras, entrevistas y hasta en eventos públicos. Su presencia constante lo convirtió en uno de los animales más famosos del mundo del espectáculo.
Con el paso del tiempo, y debido a su crecimiento y comportamiento natural como chimpancé adulto, la convivencia con humanos se volvió complicada. Esto llevó a que Jackson tomara la decisión de trasladarlo a un santuario especializado en Florida, donde reside actualmente.
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En ese lugar, Bubbles recibe atención médica, alimentación y cuidados especializados, financiados por el legado económico del cantante. Incluso se estima que el costo anual de su mantenimiento puede superar los 100 mil dólares, lo que ha alimentado la idea de una "herencia millonaria".
No obstante, expertos aclaran que este tipo de arreglos son comunes en figuras públicas con animales exóticos, y no implican que el dinero esté directamente a nombre del animal, sino que se trata de fondos destinados a su cuidado continuo.
Hoy en día, Bubbles vive alejado del ruido mediático, en un entorno más acorde a su naturaleza, donde pasa sus días explorando, descansando e interactuando con otros primates.

