Cristiano Ronaldo y Lionel Messi vuelven a compartir el escenario más importante del fútbol mundial. Con 41 años el portugués y 39 el argentino, ambos disputan el Mundial 2026, una situación impensable para la mayoría de los futbolistas que alcanzan esa edad en el deporte de alto rendimiento.
Su presencia en la Copa del Mundo ha despertado admiración entre aficionados y especialistas, pero detrás de esta longevidad deportiva existe una explicación científica. Aunque el envejecimiento afecta a todos por igual, ambos han logrado retrasar el desgaste natural del cuerpo mediante entrenamiento especializado, disciplina y una gestión inteligente de sus esfuerzos.
Según explica el Fisioterapeuta Jefe Adjunto de Meuhedet, uno de los primeros cambios que experimenta el organismo después de los 40 años es la pérdida gradual de fuerza y potencia muscular. Por ello, Cristiano Ronaldo ha convertido el trabajo de fuerza en una pieza fundamental de su preparación, buscando conservar la explosividad que lo ha caracterizado durante su carrera.
El sistema cardiovascular también se ve afectado con el paso de los años. La capacidad para utilizar oxígeno disminuye progresivamente, por lo que tanto Ronaldo como Messi mantienen programas de entrenamiento que combinan resistencia y ejercicios de alta intensidad para sostener su nivel competitivo.
La recuperación es otro factor
La recuperación es otro factor clave. Músculos, tendones y articulaciones requieren más tiempo para regenerarse, lo que obliga a prestar especial atención al descanso, la nutrición y la planificación de las cargas de trabajo.
Además, ambos han sabido reinventarse sobre el terreno de juego. Cristiano Ronaldo ha adaptado su fútbol para ser más determinante cerca del área rival, mientras que Messi administra mejor sus desplazamientos para reservar energía para las acciones decisivas.
Más allá de sus extraordinarias condiciones, los especialistas destacan que las bases de su éxito son aplicables a cualquier persona: entrenamiento de fuerza, actividad aeróbica, recuperación adecuada y hábitos saludables. El objetivo no es vencer al tiempo, sino aprender a convivir con él para mantenerse activo durante más años.


