Apenas ha transcurrido una cuarta parte del Mundial 2026, pero el torneo ya ofrece suficientes elementos para realizar un primer balance. La histórica edición organizada por México, Estados Unidos y Canadá ha dejado imágenes memorables dentro y fuera de las canchas, combinando éxitos organizativos y deportivos con controversias que han encendido el debate.
Tras diez días de competición, el Mundial 2026 muestra dos caras muy distintas. Por un lado, la fiesta en las gradas, las sorpresas deportivas y la vigencia de grandes figuras. Por el otro, problemas de logística, precios elevados y decisiones reglamentarias que no han convencido a todos.
Los aplausos
Entre los aspectos más destacados sobresale la respuesta de los aficionados. Con una asistencia promedio cercana a los 65 mil espectadores por encuentro, el torneo apunta a pulverizar los registros históricos de público establecidos en Estados Unidos 1994. Los estadios lucen llenos y el ambiente ha estado marcado por la convivencia entre aficiones de todo el mundo.
También han cumplido los países anfitriones. México y Estados Unidos ya aseguraron su presencia en los dieciseisavos de final, mientras que Canadá mantiene intactas sus opciones de clasificación. El buen rendimiento de los locales ha contribuido a mantener el entusiasmo en torno al campeonato.
En el plano deportivo, varias selecciones consideradas modestas han aprovechado el escaparate mundialista para reivindicar la ampliación del torneo a 48 participantes. Cabo Verde sorprendió al empatar con España y República Democrática del Congo hizo lo propio frente a Portugal, resultados que han dado argumentos a quienes defendían una Copa del Mundo más inclusiva.
Uno de los nombres propios de la primera fase ha sido el del guardameta caboverdiano Vozinha. A sus 40 años, protagonizó una actuación memorable frente a España con siete atajadas y emocionó a los aficionados con sus lágrimas tras el encuentro. Su historia se convirtió rápidamente en una de las más entrañables del torneo.
Y, por supuesto, aparece Lionel Messi. A punto de cumplir 39 años, el argentino volvió a demostrar que sigue siendo una figura capaz de desafiar el paso del tiempo. Su triplete contra Argelia lo confirmó una vez más como uno de los grandes protagonistas del Mundial 2026 y amplió una colección de récords que parece no tener fin.
Los abucheos
Uno de los principales focos de crítica ha sido el costo de asistir a los partidos del Mundial 2026. Los elevados precios de las entradas y el incremento en los productos vendidos dentro de los estadios han provocado el malestar de muchos aficionados. En algunas sedes, una simple botella de agua supera los ocho dólares, mientras que algunos alimentos alcanzan precios que muchos consideran excesivos.
A ello se suman los problemas relacionados con visados y permisos de entrada. Varias selecciones y futbolistas han enfrentado obstáculos burocráticos para desplazarse entre las distintas sedes del torneo, una situación que ha generado protestas y cuestionamientos sobre la organización logística de una Copa del Mundo repartida entre tres países.
La FIFA también ha mostrado preocupación por el incremento de mensajes de odio en redes sociales. Según los sistemas de monitoreo implementados por el organismo, en apenas los primeros días del campeonato se han eliminado cientos de miles de publicaciones ofensivas, una cifra que amenaza con superar ampliamente los registros de Catar 2022.
Otra de las medidas más discutidas del Mundial 2026 ha sido la pausa obligatoria de hidratación en el minuto 22 de cada tiempo. Aunque fue concebida para proteger a los jugadores de las altas temperaturas, muchos consideran que se ha transformado en una interrupción estratégica que favorece instrucciones tácticas y espacios publicitarios, alterando el ritmo natural de los partidos.
Finalmente, las expulsiones y las sanciones disciplinarias también han marcado el arranque del torneo. En apenas 32 encuentros ya se superó el número de tarjetas rojas registradas durante toda la Copa del Mundo de Catar. Además, la aplicación de nuevas normativas arbitrales ha abierto un debate sobre los límites de la interpretación y la disciplina dentro del campo.
A diez días de su inicio, el Mundial 2026 ya ha demostrado por qué promete ser una de las ediciones más comentadas de la historia. Entre récords de asistencia, historias conmovedoras y polémicas constantes, el torneo continúa construyendo una narrativa tan apasionante como impredecible.
Con información de EFE


