Romelu Lukaku sabe lo que es superar obstáculos. Máximo goleador histórico de Bélgica con 90 tantos en 129 partidos, el delantero aterrizó en el Mundial 2026 después de una de las temporadas más complicadas de su carrera, marcada por las lesiones y la falta de continuidad.
El atacante del Nápoles apenas disputó 64 minutos con su club durante toda la campaña. Entre problemas físicos y largos periodos de inactividad, estuvo ausente en 44 encuentros y no pudo tener el protagonismo esperado en un equipo que terminó cediendo terreno en la lucha por el título de la Serie A.
Su estreno en la temporada no llegó hasta el 25 de enero, cuando ingresó durante once minutos ante la Juventus. Desde entonces apenas acumuló siete apariciones oficiales, ninguna como titular, antes de volver a detenerse por los problemas físicos.
Pese a ese panorama, el seleccionador belga Rudi García nunca dudó de su importancia para el equipo nacional.
"Hablamos del '9' de la selección, del máximo goleador histórico de Bélgica. Es un jugador importante en cuanto a liderazgo y no podíamos hacer una lista sin Lukaku", explicó el técnico cuando anunció la convocatoria para el Mundial.
El principal objetivo era recuperar físicamente al delantero. Bélgica comenzó a trabajar con él semanas antes del torneo y los primeros indicios fueron alentadores. Lukaku sumó minutos en los amistosos ante Croacia y Túnez, e incluso volvió a celebrar un gol antes del viaje a Norteamérica.
Su impacto se trasladó rápidamente al Mundial. En el debut frente a Egipto ingresó en el minuto 66 y apenas necesitó unos segundos para hacerse notar. En su primera acción ofensiva provocó el gol en propia puerta que significó el empate para los Diablos Rojos.
La jugada confirmó lo que Bélgica había echado de menos durante meses: la presencia de un delantero capaz de condicionar a las defensas rivales con una sola intervención.
Aunque todavía no está preparado para disputar los 90 minutos, Lukaku sigue siendo una pieza diferencial. El propio Rudi García reconoció que actualmente está para jugar alrededor de media hora por partido mientras completa su puesta a punto.
Sus compañeros también valoran el aporte que ofrece dentro del campo. Leandro Trossard destacó que Bélgica gana una alternativa diferente cuando el delantero está disponible.
"Sabemos lo que Romelu puede hacer. Puede aguantar el balón para la transición hacia el ataque. Jugar con él es diferente, pero es una ventaja tenerlo en reserva", señaló el futbolista del Arsenal.
Ahora, mientras Bélgica busca avanzar en el Mundial 2026, Lukaku afronta una nueva oportunidad para escribir otro capítulo en su carrera. Después de meses marcados por las lesiones y la incertidumbre, el goleador parece haber encontrado en la selección el escenario ideal para volver a empezar.


