La selección de Noruega vive un momento de euforia en el Mundial tras asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final, un logro que ha desatado una ola de celebración en el país nórdico y ha convertido en fenómeno viral su ya característico "remo vikingo".
El triunfo por 3-2 ante Senegal no solo selló el pase de ronda en la que es su primera participación mundialista en 28 años, sino que también encendió una fiesta nacional que se prolongó hasta la madrugada en distintas ciudades, pese a la diferencia horaria.
El gesto del "remo", inspirado en la cultura vikinga, se ha consolidado como símbolo de identidad de la afición noruega. En Oslo, cientos de seguidores se reunieron en los jardines del Palacio Real para reproducir la celebración, acompañados de cánticos y consignas que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
El fenómeno ha traspasado fronteras, con videos de aficionados replicando el "remo vikingo" en lugares icónicos como Times Square, en Nueva York, además de otros puntos de Estados Unidos, donde se disputa el torneo.
Incluso el Parlamento noruego se sumó simbólicamente a la tendencia días antes del partido, en una muestra del alcance social que ha adquirido la celebración, que también ha sido adoptada por los propios jugadores tras los encuentros.
Figuras del equipo como Erling Haaland calificaron el ambiente como "una locura", mientras el capitán Martin Ødegaard lo describió como una experiencia "indescriptible" junto a la afición.
El fenómeno "remo vikingo", impulsado por el grupo de hinchas Oljeberget, surgió recientemente en un partido ante Suiza y tomó fuerza tras un amistoso previo al Mundial contra Suecia, hasta convertirse en un símbolo global de la hinchada noruega.
Aunque ha sido comparado con el "grito vikingo" popularizado por Islandia en Rusia 2018, sus creadores defienden su originalidad y aseguran que se trata de una expresión distinta, nacida del vínculo entre equipo y afición.
Con el equipo aún en competencia y el "remo vikingo" en plena expansión viral, Noruega no solo compite en la cancha, sino también en la construcción de una de las celebraciones más llamativas del torneo. Con información de EFE


