Las selecciones de Estados Unidos y Turquía se enfrentarán este jueves en el Estadio de Los Ángeles, en Inglewood (California), en un partido correspondiente al cierre de la fase de grupos del Mundial 2026 que llega sin presión clasificatoria, pero con objetivos distintos para ambas selecciones.
El conjunto de Estados Unidos, dirigido por el argentino Mauricio Pochettino, ya aseguró el liderato del Grupo D tras su victoria en la jornada anterior y buscará prolongar su buen momento en el torneo con una tercera victoria consecutiva. En contraste, Turquía llega matemáticamente eliminada tras su derrota ante Paraguay, resultado que selló su salida prematura del campeonato.
Para Pochettino, el encuentro representa además una oportunidad para gestionar esfuerzos de cara a la siguiente fase, con la posibilidad de rotar a jugadores habituales y dar minutos a futbolistas con menor participación. Entre las decisiones a considerar está el rol del delantero Folarin Balogun, quien acumula una tarjeta amarilla y podría quedar condicionado de cara a los octavos de final si recibe una segunda amonestación.
Otra de las incógnitas en el conjunto de Estados Unidos es la situación de Christian Pulisic, principal referente ofensivo del equipo, quien no ha vuelto a jugar desde que abandonó el debut ante Paraguay por molestias musculares. Su evolución será seguida de cerca de cara a la fase eliminatoria.
Del lado turco, el equipo dirigido por Vincenzo Montella afronta el compromiso con el único objetivo de mejorar su imagen tras un torneo marcado por las derrotas ante Paraguay y Australia, que dejaron a la selección sin opciones de clasificación. A pesar de ello, el combinado de la Medialuna y la Estrella buscará competir de forma más sólida en su despedida mundialista.
En términos deportivos, Estados Unidos parte como claro favorito y, de conseguir la victoria, sumaría tres triunfos consecutivos que reforzarían su condición de candidato competitivo en la fase eliminatoria. Su próximo rival en los dieciseisavos de final saldrá de los grupos B, E, F, I o J, con un partido programado para el 1 de julio en el Estadio de la Bahía de San Francisco.
Sin obligaciones clasificatorias en juego, el duelo apunta a ser abierto y con espacios, lo que podría favorecer un ritmo alto y transiciones rápidas, en un cierre de grupo donde ambos equipos buscan objetivos distintos, pero comparten la intención de cerrar su participación con una buena imagen. Con información de EFE


