Ousmane Dembélé volvió a escribir una página dorada en la historia de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El atacante francés fue la gran figura en la victoria de Francia sobre Noruega al marcar tres goles en apenas 32 minutos, una actuación que lo colocó entre las más rápidas que se recuerdan en la máxima cita del futbol.
El actual Balón de Oro abrió el marcador al minuto 7, amplió la ventaja al 20 y completó su triplete al 32, convirtiéndose en el autor del segundo hat-trick más rápido en toda la historia de la Copa del Mundo.
Con ese registro, Dembélé solo quedó por detrás del austríaco Erich Probst, quien mantiene el récord desde el Mundial de Suiza 1954. En aquel torneo, Probst necesitó únicamente 24 minutos para anotar tres goles frente a Checoslovaquia, una marca que ha resistido durante más de siete décadas.
La exhibición del delantero francés no solo quedó registrada en los libros de estadísticas, sino que también confirmó el gran momento que atraviesa. Su triplete fue determinante para que Francia se impusiera con autoridad a Noruega y reforzara su candidatura como una de las selecciones favoritas para conquistar el Mundial.
La actuación de Dembélé, jugador del PSG, adquiere una dimensión histórica por la velocidad con la que construyó su triplete. Completar tres anotaciones en poco más de media hora de juego es un logro reservado para un reducido grupo de futbolistas que han brillado en la Copa del Mundo.
El registro del atacante francés también pone en perspectiva la vigencia del récord de Erich Probst, que permanecía prácticamente inalcanzable desde 1954. Aunque Dembélé no logró superarlo, sí protagonizó una de las actuaciones individuales más sobresalientes del torneo y dejó una nueva marca para el recuerdo.


