En una noche cargada de emoción en el Mundial 2026, Cody Gakpo se convirtió en el gran protagonista del partido entre Países Bajos y Marruecos. Al minuto 72, el delantero neerlandés apareció tras una asistencia de Crysencio Summerville para marcar un gol que significó el 1-0 parcial, en un encuentro que aún quedaba abierto y con mucho por decidir en el tramo final.
Pero el tanto fue mucho más que una jugada decisiva. Apenas días antes del encuentro, Gakpo y su pareja habían anunciado la dolorosa pérdida del bebé que esperaban en el quinto mes de embarazo, una noticia que conmocionó al entorno de la selección y al mundo del fútbol.
A pesar del difícil momento, el atacante del Liverpool decidió permanecer con el grupo en plena competencia mundialista. Su presencia en el campo ya era un símbolo de fortaleza, pero lo que ocurrió tras el gol conmovió aún más.
Después de enviar el balón al fondo de la red, Gakpo miró al cielo, rompió en llanto y dedicó el gol a su hijo. Inmediatamente, todos sus compañeros corrieron hacia él para abrazarlo en una imagen de profunda unión y apoyo emocional dentro del equipo dirigido por Ronald Koeman.
Entereza de Cody Gakpo
El seleccionador y el capitán Virgil van Dijk habían destacado en los días previos la entereza del delantero, subrayando que el futbol pasaba a un segundo plano frente a la situación personal que atravesaba el jugador. Sin embargo, Gakpo eligió seguir disponible para su selección en un gesto de compromiso absoluto.
El propio entorno del equipo confirmó que el jugador recibió todo el apoyo necesario para decidir su continuidad en la concentración, incluso con la cercanía de su familia durante el torneo.
El gol de Cody Gakpo no solo abrió el marcador en el encuentro ante Marruecos, sino que dejó una de las imágenes más conmovedoras del Mundial 2026: la de un futbolista que, entre lágrimas, convirtió el dolor en fuerza para su equipo y encontró en el fútbol un refugio en medio de una pérdida irreparable.


