Una operación internacional liderada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos permitió la incautación de alrededor de 400 dominios web que transmitían de forma ilegal partidos del Mundial 2026, en uno de los golpes más amplios contra la piratería digital vinculada a eventos deportivos.
El operativo contó con la participación y colaboración de autoridades de Ecuador, Colombia, Perú y Argentina, además de Europol y la Policía de Londres, en una acción coordinada para desmantelar redes dedicadas a la retransmisión ilegal de contenido deportivo.
De acuerdo con la información oficial, el golpe al futbol pirata se concretó tras la confiscación de servidores y dominios ubicados en distintos países, entre ellos Bulgaria y Perú, además de operaciones complementarias en Colombia, Polonia, Rumania y Croacia. Estas acciones permitieron desarticular una red internacional que operaba a través de múltiples jurisdicciones para evadir controles y bloqueos.
Las plataformas intervenidas formaban parte de una estructura digital que ofrecía acceso gratuito e ilegal a partidos del Mundial 2026, sin contar con los derechos de transmisión correspondientes. Estas páginas utilizaban dominios espejo y servidores distribuidos para mantener su actividad activa pese a intentos de bloqueo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos destacó que esta operación "demuestra el respeto por los derechos de propiedad intelectual y la responsabilidad de Estados Unidos, como país anfitrión, de proteger la Copa Mundial", subrayando el enfoque legal y de cooperación internacional detrás del operativo.
Las autoridades advirtieron además que estas redes no solo vulneran derechos de autor, sino que también representan un riesgo para los usuarios, ya que muchas de estas plataformas pueden estar asociadas a malware, fraudes digitales y robo de información personal y financiera.
El uso de transmisiones gratuitas del Mundial 2026 como gancho principal sigue siendo una de las estrategias más comunes para atraer tráfico masivo hacia sitios ilegales, exponiendo a millones de usuarios a amenazas cibernéticas.
La piratería de eventos deportivos en directo continúa siendo un desafío global que afecta a competiciones como el Mundial, la Champions League y diversas ligas internacionales, lo que ha llevado a reforzar la cooperación entre agencias de distintos países.


