A horas del esperado duelo entre México e Inglaterra por los octavos de final del Mundial 2026, la previa del partido ha quedado envuelta en la polémica. En Reino Unido, varios medios de comunicación ya hablan de un supuesto "sabotaje" contra la selección inglesa tras una serie de incidentes ocurridos durante su estancia en Ciudad de México.
La controversia no surge de una denuncia de la Federación Inglesa (FA) ni del seleccionador Thomas Tuchel, sino de la interpretación de la prensa británica, que considera que Inglaterra ha tenido que afrontar una preparación marcada por problemas logísticos y de seguridad.
Uno de los episodios que más molestó al entorno inglés fue la confusión generada por un posible cambio de horario del partido. Diversos reportes señalaron que la FA conoció esa posibilidad a través de la prensa antes de recibir una comunicación oficial, aunque finalmente el encuentro mantuvo su programación original.
A ello se sumó la filtración del hotel de concentración de Inglaterra, lo que provocó la llegada de cientos de aficionados a las inmediaciones del inmueble y obligó a reforzar el dispositivo de seguridad para proteger a la delegación.
Además, las autoridades mexicanas incrementaron la vigilancia alrededor del equipo para evitar una posible "serenata" de aficionados durante la noche, luego de las quejas presentadas por Ecuador antes de su partido frente al Tri.
Según publicó AS, medios británicos como el Daily Mail y el Evening Standard han descrito la situación como un auténtico "sabotaje", al considerar que la selección inglesa ha sido perjudicada por la organización del torneo. Incluso, algunas de esas publicaciones cuestionan el manejo de la FIFA y del presidente Gianni Infantino por los inconvenientes registrados en la antesala del compromiso.
Pese al revuelo mediático, ni la Federación Inglesa ni Thomas Tuchel han denunciado oficialmente un sabotaje. La palabra ha sido utilizada por parte de la prensa británica para resumir el cúmulo de contratiempos que ha rodeado a Inglaterra antes de enfrentarse a México, en un partido que ya promete máxima tensión tanto dentro como fuera de la cancha.


