México cerró oficialmente su participación como sede del Mundial 2026 con el partido de octavos de final entre la selección mexicana e Inglaterra, el último encuentro disputado en territorio nacional. El torneo no solo marcó el final de una etapa deportiva, sino que también dejó cifras económicas y turísticas históricas para el país.
Más allá de la derrota 3-2 de México ante Inglaterra en octavos de final, el evento devolvió al país al centro de la escena futbolística internacional y consolidó su papel como uno de los anfitriones del torneo junto a Estados Unidos y Canadá.
En el balance económico, tan solo en la Ciudad de México se registraron beneficios por US$1,301 millones y la llegada de aproximadamente 1.1 millones de turistas durante la competencia, según cifras del sector comercio y turismo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó el impacto del evento y el desempeño de la selección nacional. "Yo creo que todos tenemos que estar muy orgullosos del papel de la selección... ha sido la mejor participación de cualquier selección en los mundiales", señaló la mandataria tras la eliminación.
Sheinbaum también subrayó el ambiente vivido durante el torneo, al que calificó como un periodo de "orgullo, esperanza y unidad", destacando la capacidad del país para recibir a la afición internacional.
México hizo historia al convertirse en el primer país en albergar partidos de tres Copas del Mundo masculinas, tras las ediciones de 1970 y 1986. En esta ocasión, compartió la organización con Estados Unidos y Canadá en un formato ampliado de 48 selecciones y 104 partidos.
Las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey recibieron un total de 13 encuentros, incluido el partido inaugural en el Estadio Ciudad de México.
La respuesta del público fue uno de los grandes indicadores del éxito organizativo. El torneo registró una asistencia de 4.6 millones de espectadores en fase de grupos, con una ocupación cercana al 100% en los estadios.
En el plano turístico y de consumo, el impacto también fue significativo. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo estimó un fuerte dinamismo económico, con gasto relevante en sectores como hotelería, transporte y alimentación.
De acuerdo con estimaciones de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), el Mundial podría dejar en México un impacto total de US$2,570 millones y alrededor de 105 mil empleos generados durante el torneo, lo que representaría un impulso de 0-13% al PIB. Con información de EFE


