Campaz recibe amenazas tras eliminación de Colombia
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El drama de Campaz: amenazas de muerte le impiden volver con Colombia

Figura de Colombia queda varada en Canadá tras recibir amenazas de muerte.

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Jáminton Campaz., EFE.
Jáminton Campaz. / FOTO: EFE.

El futbolista colombiano Jáminton Campaz no regresó a Bogotá junto al resto de la selección luego de la eliminación de Colombia frente a Suiza en los octavos de final del Mundial 2026. Según informó Infobae, el atacante de 26 años decidió permanecer en Vancouver tras recibir amenazas de muerte dirigidas tanto contra él como contra su familia.

Campaz quedó en el centro de las críticas después de desperdiciar una clara oportunidad de gol al minuto 115 del tiempo extra, cuando quedó mano a mano frente al arco suizo. Minutos más tarde, Colombia terminó cayendo en la tanda de penales, pese a que el mediocampista convirtió su disparo desde los once pasos.

De acuerdo con Infobae, las amenazas obligaron al jugador a restringir los comentarios en sus redes sociales y a emitir un mensaje en el que pidió respeto, recordando que ninguna derrota deportiva puede justificar el odio o la violencia.

Mi Colombia, por favor nunca dejemos de lado el respeto. Podemos pensar diferente, sentir frustración o tristeza, pero ninguna pasión justifica el odio y vivir con miedo", expresó el futbolista en sus redes sociales.

Agradece el respaldo recibido 

En su publicación, Campaz también destacó que cumplió el sueño de disputar su primer Mundial y representar a su país, además de agradecer el respaldo recibido durante el torneo, lamentando no haber podido darle a Colombia la clasificación.

Según Infobae, lo ocurrido con Campaz también reavivó el recuerdo de Andrés Escobar, el defensor colombiano asesinado en 1994 tras marcar un autogol en el Mundial de Estados Unidos, uno de los episodios más trágicos en la historia del futbol.

El caso de Campaz ha generado preocupación por el nivel de violencia que pueden desencadenar las redes sociales tras una derrota deportiva y vuelve a abrir el debate sobre los límites entre la pasión por el futbol y los discursos de odio contra los jugadores.

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