Las semifinales del Mundial 2026 no solo enfrentarán a cuatro selecciones en busca del pase a la final. También pondrán a prueba tres curiosas estadísticas que permanecen intactas desde hace décadas y que ahora amenazan a varios de los grandes favoritos al título.
La primera involucra a Francia. Si Ousmane Dembélé, vigente Balón de Oro, levanta la Copa del Mundo, rompería una racha que ha sobrevivido a todas las ediciones del torneo: ningún futbolista que llegó al Mundial como poseedor del máximo galardón individual ha conseguido proclamarse campeón ese mismo año.
La segunda apunta directamente a Inglaterra. Thomas Tuchel podría convertirse en el primer entrenador extranjero en conquistar un Mundial con una selección distinta a la de su país. Desde Uruguay 1930, todas las selecciones campeonas fueron dirigidas por técnicos de su misma nacionalidad, un registro que el estratega alemán intentará dejar atrás si guía a los ingleses hasta el título.
La tercera estadística tiene como protagonista a Argentina. Desde la creación del Ranking Mundial de la FIFA en 1992, ninguna selección que inició una Copa del Mundo ocupando el primer lugar de la clasificación ha logrado quedarse con el trofeo. La Albiceleste comenzó el torneo como líder del escalafón y buscará convertirse en la primera en romper esa tendencia.
Más allá de las estadísticas, ninguna de estas rachas garantiza lo que ocurrirá en el terreno de juego. El futbol ha demostrado en múltiples ocasiones que los antecedentes sirven para alimentar el debate, pero no para definir a un campeón.
Con Francia, Inglaterra y Argentina todavía en carrera, el Mundial 2026 ofrece la posibilidad de escribir un nuevo capítulo en la historia. Si alguna de estas selecciones termina levantando la Copa, también pondrá fin a una de las curiosas "maldiciones" que han acompañado al torneo durante años.
De lo contrario, las tres estadísticas seguirán aumentando su leyenda y volverán a ser tema de conversación cuando ruede el balón en la próxima Copa del Mundo.


