Didier Deschamps dirigirá su último encuentro al frente de Les Bleus, cerrando un ciclo que comenzó en 2012 y que transformó al combinado francés en uno de los protagonistas del futbol internacional. Tras la eliminación en semifinales frente a España, el técnico tendrá una última oportunidad de despedirse con una victoria antes de ceder el mando.
Su relevo ya está decidido. Zinedine Zidane asumirá oficialmente la dirección técnica de la selección francesa una vez concluya el Mundial, iniciando un nuevo proyecto con la mira puesta en la Eurocopa y, sobre todo, en la Copa del Mundo de 2030.
Deschamps deja un legado difícil de igualar. Bajo su conducción, Francia conquistó el Mundial de Rusia 2018, levantó la Liga de Naciones de la UEFA en 2021 y alcanzó la final de Catar 2022. En Estados Unidos, México y Canadá 2026 volvió a instalar al equipo entre los cuatro mejores del planeta, confirmando la regularidad de un proceso que se extendió por 14 años.
Ahora será el turno de Zidane, una de las mayores leyendas del balompié francés. Como jugador, condujo a su país al título mundial en 1998 y a la conquista de la Eurocopa 2000. Como entrenador, escribió una época dorada con el Real Madrid al conquistar, entre otros títulos, tres Ligas de Campeones de Europa consecutivas, un logro sin precedentes en la era moderna del torneo.
La expectativa alrededor de su llegada es enorme. Después de varios años alejado de los banquillos, Zidane tendrá su primera experiencia como seleccionador nacional con el desafío de mantener a Francia entre las principales potencias del fútbol mundial y liderar el relevo generacional de una plantilla que seguirá contando con figuras como Kylian Mbappé.
Así, el partido por el tercer lugar tendrá un significado especial para el futbol francés: será el adiós de Didier Deschamps y el preludio de una nueva etapa encabezada por Zinedine Zidane, uno de los nombres más emblemáticos en la historia de los "Bleus".


